- Hola, cuéntame...
¿Cómo te fue con tu cita de la otra noche?
- ¡Horrible!
!No sé qué pasó!
- ¿Por qué?
¿No te dio ni un beso?
- ¡Si! Me
besó tan fuerte y me mordió los labios hasta que pensé que se me iba a explotar
el implante de colágeno... Entonces me acarició el pelo y se me salieron
unas
extensiones
que tenía.
- ¿No me
digas que terminó ahí?
- ¡Nooo!
Después me tomó la cara entre sus manos, hasta que le tuve que pedir que
no lo hiciera más, porque me estaba aplastando el bótox, además, mis
pestañas postizas se le quedaron pegadas en la nariz.
- ¿Y no
intentó nada más?
- Sí... se
puso a acariciarme las piernas y lo frené, porque me acordé que no había tenido
tiempo para depilarme... Al tratar de detenerlo, se me salieron dos de las uñas
postizas. Después le entró un arrebato de lujuria impresionante y me abrazó tan
fuerte que casi se le quedan mis prótesis de las nalgas en las manos y casi me
revienta los implantes de silicona de mis senos.
- ¿Y después
qué pasó?
- Que se puso
a beber champaña en mi zapato!
- ¡Ay... qué
romántico!
- ¿Romántico?...
por poco se muere.
- ¿Por qué?
- Porque se
tragó el corrector del juanete que estaba adentro y casi se ahoga.
- ¿Y después
qué paso?
- ¿Puedes
creer que se fue?!Se me hace que era
maricón!
Un
reciente estudio realizado por el Área de control y estadística de La
Secretaría de Seguridad Pública, afirma que el 23% de los accidentes de
tránsito -sí, leíste muy bien-, el 23 %, son provocados por el consumo de
alcohol.
Esto
significa que el otro 77% de los accidentes son causados por hijos
de la chingada que toman agua, jugos, refrescos de dieta y de sabor,
horchatitas, agüita de jamaica, cafecitos y todas esas pendejadas.
Un ingeniero, un contable, un químico, un informático y un funcionario público se vanaglorian por tener cada uno un perro maravilloso.
El ingeniero llama a su can:
- ¡Raíz cuadrada, enséñanos tu talento! La perra avanza hasta una pizarra y dibuja rápidamente un cuadrado, un círculo y un triángulo.
El contable dice a su perro:
- ¡Balance, enséñanos lo que puedes hacer! El perro va hasta la cocina, y vuelve con una docena de galletas, y las apila en 3 montones iguales, de 4 galletas.
El químico dice que su perro puede hacerlo mejor:
- ¡Termómetro, haz tu número! El perro abre la nevera, coge un litro de leche, va al armario a conseguir un vaso de 10 cl. y vierte exactamente 8 cl. en el vaso sin derramar una gota.
El informático piensa que se va a quedar con todos:
-¡Disco duro, impresiónales! El perro se instala delante del ordenador, lo arranca, inicia el programa antivirus, envía un mail e instala un nuevo juego.
Los 4 hombres se vuelven hacia el funcionario público y le preguntan:
Y tu perro, qué puede hacer?
- ¡Trampitas, enséñanos tus talentos!
El perro se levanta, hace un crucigrama en la pizarra, se come las galletas, se bebe la leche, juega un solitario en el ordenador, se monta a la perra del ingeniero y simula haberse lesionado la espalda en la labor, por lo que rellena un formulario de accidente laboral y consigue una incapacidad por seis meses.
Según la ORGANIZACIÓN MUNDIAL
DE LA SALÚ (OMSú), para sobrevivir durante la actual crisis económica es
muy recomendable someterse de inmediato a la nueva y revolucionaria dieta de AJO y AGUA.
Llegan tres hombres al infierno, un Mexicano, un Gringo y un Hindu . El diablo les dice:
-Bueno, pues les daré una oportunidad; aquel que aguante tres latigazos mios, se puede ir al cielo; además se podrán poner lo que quieran en la espalda.
Los hombres aceptan, y primero el Gringo, toma una loza de concreto grandísima. El diablo, al primer latigazo rompe la loza, y el gringo dice:
-¡Ya, ya!, ni modo, aquí me quedo.
Después el Hindú pasa y se arrodilla, y le dice el diablo:
-¿A poco muy cabrón? ¿Qué, no te vas a poner nada en la espalda?
El Hindú contesta:
-Yo solo necesito meditación.
El diablo le dice:
-Bueno, como quieras
Da el primer latigazo y el Hindú sólo gime un poco; el segundo latigazo y el Hindú tranquilo; el tercer latigazo y el Hindú como la fresca mañana; entonces dice el diablo: -Bueno, pues lo prometido es deuda, te puedes ir al cielo. El Hindú le contesta:
-Ni madres, yo quiero ver al Mexicano, siempre nos chingan en los chistes, ahora quiero ver con que jalada sale.
E l turno es del Mexicano. Se arrodilla. El diablo le dice:
Miguel Ángel quería desesperadamente tener sexo con Lulú, una chica verdaderamente ardiente de su oficina, quien está realmente guapa… pero ella estaba saliendo con alguien más.
Un día Miguel Ángel se sentía tan frustrado que fue hacia ella y le dijo:
–Te doy mil pesos si me dejas hacerte el amor.
Lulú lo miro y luego dijo:
–¡NO!
Miguel Ángel respondió:
–No te preocupes, Lulú, lo haré súper rápido, mira te pondré el dinero en el piso, tú te agachas y habré terminado en cuanto lo recojas.
Ella lo piensa por un momento y le dice que lo consultará con su novio Fer.
Ella le habla y le explica la situación. Su novio medio encabronado le dice:
–¡Pídele dos mil y recoge el dinero lo más rápido que puedas! Ni siquiera le dará tiempo de bajarse los pantalones!-. Ella está de acuerdo y acepta la proposición.
Pasa media hora y Fer está esperando la llamada de Lulú.Finalmente después de 45 minutos el novio la llama al celular y le pregunta:
–¿Qué pasó?
Ella, todavía con la respiración muy agitada alcanza a responderle:
–Pues, mira, he…. ¡Ah...! ¡Aquí me tiene todavía, bien ensartada!
–¿Cómo? ¡Me lleva la…! Pues, ¿qué fue lo que pasó?